AVANCES DE NUESTRO PROYECTO
Durante el primer encuentro acordamos una reunión previa entre las dos facilitadoras del proyecto con el fin de profundizar en cada una de las lecturas realizadas durante el trayecto del presente semestre en la asignatura, con el fin de guiarnos de los autores y tomar todo aquello que nos pudiese servir con el fin de hacer de esta una experiencia motivadora y significativa no solo para las niñas sino también para nosotras y por supuesto para ustedes, nuestros lectores.
Dimos inicio a la actividad con la presentación de una de las facilitadora del proyecto quien no conocía a Leidy (la niña mayor de las integrantes del proyecto). Aprovechamos la oportunidad para hacer una breve presentación de cada una de las participantes, donde se platicó sobre gustos, aficiones, preferencias, hobbies y demás particularidades que cada una quiso compartir. Finalizamos esta entrada con la presentación del proyecto, a lo cual las niñas se vieron motivadas.
Posteriormente y siguiendo a Jorge Larosa en cuanto a la importancia de la experiencia, como facilitadoras del proyecto, decidimos contar cada una, nuestro primer acercamiento que tuvimos cuando niñas con respecto a la lectura. Por un lado Claudia relató que tuvo que leer las mohosa páginas amarillentas cargadas de imágenes en blanco y negro de los mismos dos libros durante toda su primaria; recuerda con un gesto de fastidio el peculiar olor a viejo y a guardado que experimentó una y otra vez cuando las abría para leerlas, ya las sabía de memoria, no recuerda porque las leyó tantas veces, no sabe si fue porque les tenía afecto ya que se los trajo su padre en uno de sus viajes o porque eran los únicos a los que tenía acceso debido a que en su escuela no existía más que una vieja cartilla de lectoescritura (Nacho Lee).
Así mismo, Natalie contó su desagrado absoluto por la lectura; con vergüenza expresó que para evitar leer los libros que le imponían durante la etapa escolar, recurría a ver las películas de dichos libros que generalmente las había en cualquier tienda de alquiler ya que le aburría sobremanera la sola idea de pensar en tomar un libro en sus manos. Posteriormente, continúa contando que cuando llegó a la universidad por primera vez hubo un profesor quien les propuso el libro “Scorpio city” de Mario Mendoza. Relató cómo el profesor les incentivó hacia la lectura haciendo una breve introducción del libro, donde lo que más la cautivó fue el hecho de que la historia trascurriera justo en los lugares que continuamente ella frecuentaba. Adicional a esto, agrega que la historia guardaba un constante suspenso que la seducía hasta el punto de desvelarse hasta altas horas de la noche porque quería saber que pasaba más adelante, quien sería por fin el asesino.
Finalmente cada una de las niñas compartió brevemente la experiencia que había tenido hasta ahora con la lectura y las anécdotas que más recuerdan con respecto a ella. La mayor, Leidy aseguró que le gustaba la lectura, de lo contrario no hubiese ingresado a la universidad a estudiar derecho; Laura, la niña de 16 años expresó que no adoraba la lectura pero que tampoco le fastidiaba y Daniela la niña de 12 años dijo que le parecía aburrido pero que sabía que era importante leer.
A continuación se leyeron los cinco primeros capítulos del texto literario “El principito” (no solo porque son muy cortos los capítulos, sino además porque las niñas querían que continuáramos avanzando más y más) con la debida entonación, gesticulación y ambientación para lograr atrapar la atención de las niñas. Cuando se presentaron los diferentes diálogos entre el Principito y el narrador, las dos facilitadoras del proyecto intervinimos con el objetivo de diferenciar las voces y que se evidenciara la intervención de cada uno de los personajes.
Al concluir la lectura propusimos a cada una de las niñas que en una hoja plasmaran su imaginario del planeta del principito ¿Cómo lo visualizaban? ¿De qué tamaño sería? ¿Cuál era su olor? ¿Su textura? Y adicional a ello, les pedimos que nombraran, escribieran y describieran a su mejor amigo y nos contaran brevemente porque lo consideraban así.
Propuesta para la primera semana (semana del 21 al 25 de marzo)
Finalmente y aplicando lo propuesto en el proyecto con el fin de motivar a las niñas a una lectura no impuesta, decidimos contarles acerca del artículo que apareció en internet titulado “¿Mayor de edad a los 14 en Colombia?” (http://www.soyperiodista.com/noticias/nota3130-mayor-de-edad-a-los-14-colombia); a lo cual la niña y contra todo pronóstico, a ninguna de las tres les pareció algo viable, todas estuvieron de acuerdo en que era absurdo que a tan corta edad se pretendiera asumir la mayoría de edad. Sin embargo las dos niñas mayores solicitaron en enlace porque querían comprobar si algo tan absurdo podía ser cierto. La menor las siguió. La niña mayor quien ya tiene 18 años y es estudiante de derecho de una manera seria presentó su inconformidad con las ocurrencias de quienes proponen las leyes en el país.
Lo anterior lo hicimos con el fin de incitarlas a leer sin que se sientan presionadas, en el próximo encuentro veremos si las niñas leyeron o no dicho artículo y la reacción que se suscitó en cada una de ellas.
Las evidencias de este primer encuentro están anexas al final.
Con el fin de discutir y consagrar todo los avances del proceso nos reunimos al finalizar esta sesión y llegamos a las conclusiones que en lugar de plasmarlas en un cuaderno como habíamos sugerido inicialmente, decidimos mostrarlas a través de las diapositivas que encuentran a continuación, ya que se puede evidenciar con más facilidad el resultado del encuentro.
Claudia y Natalie
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